Administra bien tu tiempo: 8 beneficios de la técnica Pomodoro

Post n.49 – (1007 palabras)

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No hay blog de organización personal o productividad que se precie que no presente en algún momento la técnica Pomodoro. Sin ir más lejos, en este mismo blog he escrito un par de artículos que hacen referencia a la popular técnica de gestión del tiempo. Recientemente en «Tecnología a tu servicio: 19 trucos productivos para sacarle minutos al día», lo menciono en la lista de hacks productivos, ocupando un lugar en el consejo número 17. Y en uno de los primeros posts del blog, «Divide (tu tiempo) y vencerás», como era de esperar por el título, era casi obligado detenerse a comentar esta popular técnica. Y el concepto es bien simple.

La Técnica Pomodoro es una técnica muy utilizada por aquellos que intentar mejorar la gestión del tiempo que dedican a determinadas tareas. El método fue desarrollado por Francesco Cirillo a finales de los 80, y basta con realizar una rápida búsqueda en Internet para comprobar la popularidad de la técnica, que comparte lugar en las sugerencias de búsqueda con su significado principal, el de tomate, que es lo que significa pomodoro en italiano. Sorprende que a pesar de la sencillez del método existen certificaciones como la de Certified Pomodoro Technique® Practitioner o Licensed Pomodoro Technique® Trainer. Han sabido exprimir bien el tomate.

¿En qué consiste el método Pomodoro?

La técnica Pomodoro se basa en la utilización de un temporizador para dividir el tiempo en intervalos llamados pomodoros, de 25 minutos cada uno. A cada pomodoro le sigue un descanso de 5 minutos. Y cada cuatro pomodoros, podemos realizar una pausa más larga, puesto que hemos trabajado durante 1 hora y 40 minutos (100 minutos = 4 x 25 minutos). De hecho, para escribir este post que estás leyendo ahora mismo estoy utilizando la técnica en cuestión (todavía no he completado el primer pomodoro).

La razón de que un tomate dé nombre a la técnica (y sea la imagen de marca del método), es que su mismo creador utilizaba el tradicional reloj de cocina con forma de tomate. De hecho, Francesco Cirillo aconseja utilizar los denominados elementos de baja tecnología, es decir, relojes mecánicos, papel y lápiz. Según él, obligar a la persona que usa el método a reiniciar físicamente el reloj tiene mucho que ver con su voluntad y decisión para empezar a trabajar en un nuevo bloque de tiempo. También observa efectos positivos en el sonido del tic-tac del reloj. Aunque esto último puede desquiciar a más de uno.

No obstante, las tiendas de aplicaciones, tanto para móviles como de programas de escritorio, ofrecen un catálogo bastante amplio de apps de tipo temporizador. Basta con introducir las palabras clave «temporizador», «timer» o directamente «pomodoro» para acceder a infinidad de alternativas digitales al tomate analógico de cocina.

«Algo es más que nada» y otros beneficios de aplicar la técnica Pomodoro

El método de dividir el tiempo en bloques tiene claras ventajas, y otras no tan evidentes. Resumo a continuación algunos de los beneficios de poner en práctica la técnica “tomatera”. El método Pomodoro:

  1. Nos obliga a hacer descansos. Transcurridos los 25 minutos no queda otra que hacer una pausa. Y no basta con abrir el navegador y echar un vistazo a las redes sociales. Hablamos de desconexión de verdad. Conviene levantarse y hacer cualquier otra cosa que no esté relacionada con la tarea que tenemos entre manos.
  2. Nos invita a arrancar con el trabajo de una vez. En los momentos de máxima pereza o duda, la técnica es de lo más efectiva, porque nos va a dar el empujón que necesitamos para comenzar. Sabemos que solo tenemos ante nosotros 25 minutos de trabajo. Haciendo frente a la temida procrastinación.
  3. Facilita la división de las tareas en bloques. En muchos casos es mejor realizar algunas actividades por partes, estableciendo una secuencia o una carga de trabajo determinada para cada fragmento. Divide y vencerás.
  4. Puede servir para fijar un límite de tiempo. Determinadas tareas, por su complejidad o porque nos empeñamos en alcanzar la «perfección», se alargan innecesariamente, sin mejorar sustancialmente el resultado. La técnica y algunos de sus pomodoros pueden ser una buena referencia para marcar el momento en que la tarea debe finalizar sí o sí.
  5. Fomenta la concentración. Por delante tenemos 25 minutos y una tarea. Nada más nos distrae. El reloj empieza la cuenta atrás y no hay más remedio que poner todos los sentidos en lo que estamos haciendo.
  6. Previene la multitarea. La tentación de hacer varias cosas a la vez siempre asoma en algún momento. Pero un pomodoro nos recuerda que «estamos a lo que estamos» y no hay tiempo para otras cosas.
  7. Nos obliga a alejarnos del «problema» por un instante. En ocasiones no damos con la solución a un problema precisamente porque tenemos el problema delante. Muchas veces solo es necesario alejarse de lo que estamos haciendo durante un instante. Y ese instante es cada descanso que hacemos tras haber completado un pomodoro.
  8. Nos hace sentir un poco mejor en días improductivos. Porque algo es mejor que nada y 25 minutos de una tarea es mucho mejor que enfrentarse al terrible sentimiento de culpa por no haber hecho absolutamente nada.

El método es simple y los beneficios muchos. Tienes mucho que ganar y muy poco que perder.

En Zapier analizan las 12 mejores apps para la técnica Pomodoro. Y también en LifeWire hacen un repaso a algunas aplicaciones para poner en práctica el método.

The Pomodoro Technique | francescocirillo.com/pages/pomodoro-technique
Vídeo | «The Pomodoro Technique»
Fotografía | nile en Pixabay

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