Dona. Recicla. Regala. Vende.

Post n.8 – Tiempo estimado de lectura: 5 minutos (1046 palabras) · Proponemos 6 aplicaciones.

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Si estás en casa, antes de continuar leyendo este artículo, detente un instante y mira a tu alrededor. Sin moverte de donde estás, observa los objetos que te rodean. Apuesto que ha habido alguno al que has dedicado algunos segundos de más, bien porque ocupa demasiado espacio, quizá porque no te gusta o ya no lo utilizas. Simplemente no lo quieres. Pero ahí sigue, acompañándote cada día.

Paradójicamente, deshacernos de cosas que ya no queremos o no necesitamos es una tarea de lo más complicada. Siempre estamos a tiempo de inventar una nueva excusa. Entre las más habituales están el valor sentimental por ser un recuerdo personal, la posibilidad de necesitarlo algún día —que por cierto nunca acaba de llegar—, o el esfuerzo económico que supuso adquirirlo en su momento. En cualquiera de los casos, pretextos para no dejarlos salir de casa.

Comparte en las redes sociales los objetos que ya no necesitas

Dona. Recicla. Regala. Vende

El collage de fotos debe incluir 4 objetos: uno para donar, otro para reciclar, uno para regalar y alguno para vender. Luego, ¡compártelo en tus redes sociales!

Y, ¿dónde cabe aquí la tecnología? En este caso Internet y en particular las redes sociales, pueden jugar un papel importante para lograr un compromiso personal. El proceso de desarrollar un nuevo hábito como el de desprenderse de algunas pertenencias de vez en cuando, será más efectivo si lo compartimos con alguien. ¿Por qué algunos amigos publican en Facebook o Twitter su marcas cuando salen a correr? Uno de los motivos es el de encontrar una motivación extra para continuar con el hábito y siempre con el propósito de mejorar. Si no tenemos la fuerza de voluntad suficiente para los retos difíciles, recurrir a otras personas que “vigilan” si hemos cumplido o no, puede ser de gran ayuda.

Y con los objetos que nos sobran, ¿a qué nos podemos comprometer? Piensa que los artículos que ya no necesitamos, pueden tener mejor dueño. Siempre habrá alguna persona que los valorará mucho más que nosotros. Un objetivo realista de deshacerse cada semana de algunos objetos, puede ser un ejercicio no solo solidario, sino también liberador, por qué no decirlo. Y el destino final no siempre tiene por qué ser el cubo de la basura. Hay otras opciones: donar, reciclar, regalar y vender.

Nuestro compromiso semanal lo podemos compartir fácilmente publicando en nuestra red social favorita (Facebook, Instagram, Twitter, etc.) una simple composición de fotos hechas con la cámara de un móvil, como aparece en el esquema con cuatro colores. En cada marco irá la foto de un objeto, según hayamos decidido qué hacer con él. Sobre todo será práctico para que nuestros amigos y contactos puedan ver qué hemos decidido reutilizar, regalar o vender.

Del amplio catálogo de aplicaciones móviles para confeccionar un collage de fotos, hay varias soluciones bastante atractivas. Para iOS tenemos Fuzel Collage, Moldiv o Pic Stitch. En Android podemos instalar Pic Grid Collage Maker, Photo Grid o Pic Collage.

Dona

DonaPodemos (y deberíamos) donar aquello que no necesitamos a cualquiera de las organizaciones que prestan ayuda en nuestra ciudad. ¿Las conoces? ¿Las tienes localizadas? Es lo primero que tienes que hacer: pregunta a algún conocido que seguramente sabrá dónde llevar toda esa ropa que ya no te pones y esos artículos abandonados dentro tu propia casa, olvidados en algún cajón. Recuerda que puedes donar también la comida que no vas a poder consumir a tiempo. Tristemente, en cuestión de alimentación, en ocasiones compramos más de lo que consumimos.

Recicla o reutiliza

ReciclaAntes de tirar algo directamente al contenedor de basura común, piensa si aquello de lo que te desprendes, está hecho de materiales que se pueden reciclar. Si es vidrio, papel, cartón o envase, ya sabes: a su contenedor verde, azul o amarillo, o a un punto limpio si se trata de un aparato electrónico. También podemos darle otra salida al objeto que pensábamos tirar y reutilizarlo para otro propósito completamente distinto. Lo que era una botella de plástico puede convertirse en un cajón, o un CD puede tener un futuro como separador en un armario. En Internet puedes encontrar infinidad de blogs que comparten estos lifehacks (trucos prácticos para la vida) de lo más ingeniosos, para darles una segunda vida a los objetos viejos o que han dejado de funcionar. Muchos fanáticos del bricolaje suben a Internet sus proyectos DIY (Do It Yourself, Hazlo tú mismo), explicando los materiales y los pasos para construir un nuevo objeto a partir de otro.

Regala

RegalaSeguro que hay algún amigo o familiar interesado en alguno de los artículos que ya no quieres. ¿A quién no le gusta recibir un regalo sin motivo? Seguro que encuentras al candidato perfecto entre tus amistades. Y si no tienes en mente a nadie en particular, siempre puedes recurrir a las redes sociales. Haz la prueba: cuelga en Facebook o Instagram una fotografía del libro que ya no quieres en tu colección o de la corbata que nunca te pondrás. Apuesto que habrá más de un voluntario dispuesto a aceptar el regalo.

Vende

Vende¿Por qué no? La cuestión es buscarle otro dueño a nuestras pertenencias. No es tan difícil encontrar a alguien dispuesto a pagar un precio razonable por nuestro antiguo móvil o por una cámara de fotos que no utilizamos. De nuevo Internet se presenta como el escenario perfecto dónde “colocar” los objetos que ya no queremos. Existen aplicaciones como Wallapop que permiten vender aquello que no necesitas. Se trata de servicios de compra y venta de segunda mano en una especie de mercadillo en Internet, al que acuden los usuarios registrados en la comunidad.

Dijo Antoine de Saint-Exupéry (autor de El Principito):

La perfección no se alcanza cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más que quitar.

Fotografía | «Please donate here» de Howard Lake

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