Organiza tu horario vertical de clases con OneNote (#4)

Continuando la serie de posts dedicados a la herramienta OneNote de Microsoft, comparto en esta ocasión algunos consejos para organizar tu horario de clases con esta potente aplicación para crear libretas de notas. En el primero de los artículos de la serie ya expliqué por qué OneNote es mucho más que un programa para anotar cosas y di 8+1 motivos para utilizarla a diario. De hecho, uno de las características que dota de potencia a la herramienta es precisamente su simplicidad. Lo conté en «Anatomía de OneNote: blocs de notas, secciones y páginas». Porque básicamente esos son los elementos que definen la estructura general de OneNote.

¿Piensas en horizontal o en vertical?

Cuando pensamos en un horario semanal, solemos imaginarlo (o eso creo yo) de izquierda a derecha. Es decir, visualizamos la distribución de los días de la semana de forma horizontal, donde el lunes queda en el extremo izquierdo, y el domingo en el derecho, quedando representados todos los días en una especie de línea del tiempo. En definitiva, imaginamos un horario en forma de tabla que con más o menos ilusión hemos recibido cada inicio de curso académico, todos como alumnos y algunos como profesores. Así lo imaginamos porque así nos lo han mostrado habitualmente y esas son nuestras referencias.

Todas las agendas escolares, y también las de profesores, cuentan con una página reservada en exclusiva al horario de clase. Días en horizontal y horas en vertical. Y en las páginas interiores, dedicadas a las semanas del curso, también los días están dispuestos en horizontal. Las horas, sin embargo, también en vertical. Entiendo que tradicionalmente ha sido siempre así por cuestiones de optimización de espacio. Siempre habrá más bloques de horas que de días, y no tendría sentido hacerlo en el otro sentido. Quizá por ello (o eso creo también), el paso del tiempo durante el día lo construimos en nuestra cabeza de arriba a abajo, en vertical.

En cualquier caso, si lo que queremos es simplemente registrar nuestro horario, solo para consultarlo (solo lectura) de vez en cuando, basta con un horario horizontal, como los de toda la vida que veníamos contando. Al fin y al cabo el horario semanal es el mismo y sobra con tener una versión del mismo. Sin embargo, si queremos enriquecer nuestro horario semanal con anotaciones o etiquetas con un significado particular, necesitamos que nuestro horario sea de lectura-escritura. Y os cuento lo que yo hago desde hace unos años.

Cómo organizar tu horario de clases con OneNote

Como profesor, mi horario de clases semanal es fijo y se repite durante todo el curso académico, pero lo que hago cada semana es distinto, obviamente. Por un lado me gusta poder consultar rápidamente mi horario de clases («¿Qué clase tengo hoy a las once?») y poder tener la respuesta al instante. Por otro lado, me gusta tener la opción de anotar para cada día, lo que haré o lo que he hecho. En otras palabras: planificación y seguimiento.

Un profesor puede tener planificada el desarrollo de una sesión de clase con todo el nivel de detalle que quiera, pero sabe perfectamente que en el aula las cosas no marchan siempre como uno había previsto. Esto no es ningún secreto; es el día a día en el aula. Habrá contenidos que haya que dejar para la siguiente clase por falta de tiempo, comentarios sobre el desarrollo de la clase que conviene anotar, propuestas de mejora, etc. Y para realizar todas estas acciones de forma fácil, rápida y en digital, me busqué un buen aliado hace tiempo. Efectivamente, Microsoft OneNote. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…

Las 8 cualidades TIC de un profesor productivo

En ocasiones tengo la sensación de que se suele relacionar la productividad exclusivamente con el mundo de la empresa. Parece que solo los atareados empresarios e inquietos emprendedores tienen el privilegio de poder aplicar conceptos de productividad y organización personal a su trabajo diario. Cualquiera que lea con cierta frecuencia sobre estos temas, sabe que no es así. La productividad es para todos.

En la práctica todos los empleos pueden ser objeto de mejora en términos de productividad. También es cierto que unos se prestan más que otros a introducir herramientas y métodos que permitan obtener mayor rendimiento. Esto se da especialmente en los trabajos de la información y el conocimiento, donde siempre parece haber margen de mejora en los procesos y donde en ocasiones la carga de trabajo parece no tener fin. Se podría decir que hay tanto trabajo como tú quieras que haya. Y la solución no es otra que optimizar recursos.

Docencia y productividad

Pues bien. Si hay un trabajo que debe preocuparse de gestionar bien la información, el conocimiento y los mejores métodos para transmitirlo, es la docencia.

Por un lado el profesor debe preparar y organizar los recursos de aula necesarios para impartir sus asignaturas, y además debe hacerlo en un entorno digital donde la innovación TIC tiene ya una fuerte presencia. Por otro lado, también existe una carga organizativa y administrativa nada despreciable (excesiva en mi opinión) como la de cualquier empresa (salvando las distancias) que conviene gestionar también de la mejor forma. En ambos casos, en las actividades docentes y en las burocráticas, las TIC pueden ser una gran aliada. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…

Drafts: del borrador a la acción

Libreta, folio en blanco, app móvil o servilleta de un bar. Cada uno anota donde más le gusta, o donde las circunstancias se lo permiten. Descartamos la memoria, porque ya sabemos que no siempre podemos confiar en ella. Las ideas llegan a nuestra cabeza sin avisar, así que conviene tener siempre a mano un lugar físico, alguna especie de cajón de sastre donde podamos dejar versiones en borrador de las cosas, sin ninguna estructura preestablecida y sin un orden en particular.

Y digamos que «cosa» es esa idea que no ha tomado forma definitiva todavía. No sabemos qué será, o ni siquiera podemos definir lo que es. En ocasiones no podemos determinar si será un texto que finalmente será publicado, o una tarea que estaremos obligados a realizar o simplemente un recurso que compartiremos en redes sociales. Hay ideas que necesitan reposar y deben pasar necesariamente por una versión en estado borrador antes de conocer su destino final. Y en la mayoría de casos estamos hablando de borradores en formato texto. Quizá anotamos un par de ideas, que simplemente verán finalmente el timeline de Twitter. O quizá una sola idea sea el detonante de un interesante artículo que quedará publicado en un blog. O quién sabe, apenas una palabras podrían ser las primeras de una futura novela.

Drafts (borradores, en inglés) es precisamente una herramienta diseñada con este propósito. En ella podemos reunir todas las ideas, de cualquier tipo y utilizando varios formatos, para luego decidir qué haremos con ellas. Podríamos pensar que ya contamos con esta función en la típica aplicación de notas de nuestro teléfono móvil que abrimos para «anotar cosas». Sin embargo, Drafts es mucho más que una app de notas. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…

Lorem ipsum, Underwood y otras manías productivas

¿Influye el formato y diseño en la redacción final de un texto? ¿Es importante la herramienta concreta que se utiliza para la producción de contenido escrito? En principio podríamos pensar que se trata de cuestiones independientes. Suponemos que la calidad de un texto depende exclusivamente de la capacidad del autor, de sus conocimientos, de su imaginación y de su dominio de las técnicas de escritura; todas habilidades que nada tienen que ver con las aplicaciones informáticas utilizadas o con el contexto general y espacio de trabajo en el que tiene lugar la creación. Pero esta es solo la teoría. Los detalles importan y mucho. Que cada maestrillo tiene su librillo y cada bloguero sus manías. Y que yo tengo las mías, una tiene que ver con el texto Lorem ipsum y otra con las históricas máquinas de escribir Underwood.

Cada maestrillo tiene su librillo…

En la práctica, a algunos no nos vale cualquier procesador de textos. Cada vez son más populares las aplicaciones que nos permiten redactar sin distracciones, con unas tipografías determinadas, con tamaños de letra específicos y sobre un color de fondo perfectamente ajustado, buscando el mejor entorno para la escritura, o al menos uno cómodo y relajado que precisamente nos permita concentrarnos en lo importante: el texto que estamos escribiendo.

No es nada extraño. Sabemos que algunos autores necesitan música para escribir. Otros el silencio más absoluto. Muchos creadores necesitan un entorno físico espartano, sin distracciones, una habitación con una distribución bien estudiada o un escritorio minimalista, libre de objetos y tentaciones. Unos pocos se ayudan de herramientas para elaborar esquemas o diagramas previos a la redacción de sus textos. También hay quien utiliza plantillas ya definidas para pautar sus contenidos. En definitiva: sabemos que una cosa es el texto y otra su formato, pero también es cierto que una buena elección de los detalles de diseño, estructura y espacio de trabajo en general pueden influir de forma muy positiva en la calidad final de los textos. Cada maestrillo tiene su librillo, como dice el refranero español.

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El abecé de los atajos de teclado en Windows

Todos los sistemas operativos cuentan con un amplio catálogo de métodos abreviados de teclado para acceder rápidamente a determinadas funciones. Es por ello que también nos referimos a estos métodos como «accesos rápidos» o «atajos de teclado». Se trata de combinaciones de teclas que reemplazan acciones concretas del sistema; un camino más corto para llegar al mismo lugar. Son bastante conocidos los atajos Ctrl + C y Ctrl + V para llevar a cabo las opciones de copiar y pegar texto o archivos sin necesidad de alejar nuestras manos del teclado para hacer exactamente lo mismo con el ratón y los botones de menú de los programas.

Es cierto que por cada atajo de teclado que utilizamos, apenas ahorramos unos pocos segundos. Pero ya sabemos que los segundos suman minutos y los minutos horas a lo largo de la semana. Seguramente, el ahorro durante una jornada de trabajo puede suponer un buen número de minutos que podemos invertir en otras tareas. En cuestión de productividad, toda mejora siempre es bienvenida.

Existen atajos de teclados propios de un programa específico, aunque muchas aplicaciones comparten muchos de estos métodos abreviados para acceder a funciones similares. Por ejemplo, las combinaciones de teclas para copiar (Ctrl + C), cortar (Ctrl + X)  y pegar (Ctrl + V) son las mismas en programas de oficina como procesadores de textos, hojas de cálculo o aplicaciones para el diseño de presentaciones. Este es un tema bastante estándar.

Sin embargo, también el propio sistema operativo (Windows, Linux, macOS, etc.) cuenta con sus propios atajos para las funciones básicas del sistema. Por ejemplo, el catálogo de métodos abreviados de teclado que publica Microsoft no es infinito, pero casi. En esta ocasión centro la atención el sistema operativo Windows 10 y comparto los 4 atajos de teclado que yo considero fundamentales para el uso básico del entorno de ventanas de programas y escritorio. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…

Un escáner de bolsillo: aumenta tu productividad con Office Lens

No deja de sorprenderme la ingente cantidad de documentos que se imprimen innecesariamente cada día. Se supone que en las últimas décadas la tecnología ha dado pasos importantes precisamente para evitar este derroche de papel y tinta y, sin embargo, las fotocopiadoras e impresoras en empresas y hogares no dan a basto produciendo copias físicas que además tendrán una «caducidad» de apenas uno minutos. Es urgente digitalizar la información.

Go paperless!

Puedo aceptar que un escritor decida imprimir el primer borrador del manuscrito de su nueva novela para hacer una revisión a fondo de la misma. Y entiendo que prefiera hacerlo en soporte papel. Estaremos de acuerdo en que este tipo de situaciones, la impresión puede estar al menos un poco más justificada, entre otras cosas porque el proceso de revisión y corrección «sobre papel» y bolígrafo en mano supone un tiempo importante. Además, en este caso particular, realizar el proceso de revisión del texto sobre un nuevo formato papel, permite al autor afrontar la corrección como una nueva etapa en la creación de su obra. Se amortiza la impresión. Puedo comprar la idea.

Pero, ¿qué hay de esos dossiers o informes que se imprimen para repartir entre los miembros de una reunión que dura apenas 10 minutos? ¿Qué sentido tiene? ¿No están todos los asistentes con su ordenador, su tablet o su teléfono móvil de última generación? ¿De verdad la alternativa digital no era una opción?

Existen varios movimientos paperless en oficinas y también en el entorno doméstico. Con ellos se pretende concienciar de la necesidad de liberar nuestro hogar y entorno laboral de la excesiva presencia de papel, mediante la reducción del mismo y haciendo un uso productivo de la tecnología, sustituyendo el papel por documentos electrónicos mediante un proceso de digitalización de la información. Lo cierto es que estas iniciativas paperless bien merecen un artículo en este blog con una explicación a fondo. Casi podría ser una sección.

En general, son varios los beneficios que obtenemos de implantar una oficina libre de papel (paper-free office), tanto en casa como en nuestro lugar de trabajo:

  1. Obviamente moderamos la cantidad de papel que compramos, con el consiguiente ahorro para la empresa o para la economía doméstica.
  2. Mejoramos el medio ambiente al reducir indirectamente el impacto ecológico de producir el papel.
  3. Ganamos espacio físico al reducir el volumen de documentos impresos. Imagina una oficina o un estudio sin archivadores, sin montones de folios con informes, etc.
  4. Tenemos la oportunidad de lograr una mejor organización de los documentos en formato digital. Existen infinidad de herramientas informáticas que pueden facilitar esta tarea.

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Mis apps de productividad (#3)

En esta tercera entrega de la serie de posts sobre «mis herramientas de productividad», presento otras cuatro apps que utilizo habitualmente y que me permiten ser más productivo y organizado en mi trabajo diario. Un par de ellas, Hazel e IFTTT, ofrecen principalmente funciones de automatización. La app Focus me ayuda a mantener la concentración en determinados momentos; y MyStuff2 me permite mantener una base de datos organizada sobre algunas «colecciones de cosas». 

13. Hazel

Hazel es un mayordomo que vive en mi ordenador. Es un servicio de limpieza y organización disponible las 24 horas de día (salvo que apague el ordenador, claro está). Dediqué uno de los primeros posts en este blog a esta eficaz herramienta de organización automática de archivos. En «Ordena tus archivos de forma automática» explico el potencial de esta aplicación para mantener a raya el desorden en tu dispositivo y evitar el temido síndrome de Diógenes digital. El artículo es de 2014 y la app ha evolucionado durante este tiempo, pero la explicación sobre las funciones elementales puede servir para hacernos una idea de su utilidad.

Básicamente, con Hazel podemos definir reglas condicionales para tomar decisiones sobre determinados archivos y carpetas de nuestro sistema, de modo que, por ejemplo, podamos mover a otra ubicación determinados archivos que lleven más tiempo de la cuenta en nuestro escritorio, consiguiendo así mantener despejada la zona de trabajo. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…

Mis apps de productividad (#2)

En la primera parte de esta serie de posts introduje seis herramientas que me permiten trabajar de forma más eficaz y eficiente. Son aplicaciones que he ido introduciendo poco a poco; unas llevan años conmigo y otras acaban de llegar, algunas para quedarse. Al final es una cuestión de «ajuste».

Todo empieza porque tenemos una necesidad particular en términos de productividad y buscamos herramientas que pueden cubrir esa exigencia. A continuación probamos y analizamos a fondo algunas de esas apps atendiendo a criterios básicos de productividad. Básicamente comprobamos que la aplicación hace lo que se espera de ella y confirmamos que efectivamente aporta algún beneficio a nuestra organización personal: facilita la organización, ahorramos tiempo, mejora algún proceso en particular, etc.

Cada una de las primeras herramientas que presenté cubre una necesidad particular: Things, Ready Tweet 2, JustPressRecord, Coach.me, Microsoft Teams, OneDrive/Dropbox. Ahora es el turno de comentar otra media docena de herramientas de productividad que son parte de mi día a día: TweetShot, Feedly, Microsoft OneNote, Calendario, Scrivener y Alfred. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…

¿Dónde has estado? Tus viajes por el mundo con Mark O’Travel

Todos los viajes son inolvidables. A todos nos gusta recordar los momentos con nuestros compañeros de aventura. Y para que nada quede en el olvido, inmortalizamos esos instantes con unas cuantas fotografías. Unos pocos (muy pocos) escriben todo lo vivido en un diario de viaje. Lo de publicar nuestras experiencias minuto a minuto en redes sociales ya es otra historia que merece un artículo aparte. Prometo hacerlo.

Si uno lo piensa bien, de cada viaje nos llevamos la experiencia y el recuerdo de ella. Hay quien necesita llenar con fotografías varias tarjetas de memoria, como una especie de copia de seguridad de la suya propia, no vaya a ser que olvide algo. ¿Y qué hay de los minutos perdidos haciendo (en exceso) fotografías de nuestros viajes? Si uno teme olvidar la experiencia de un viaje, basta con sentarse y rememorarla con más frecuencia.

Al final, de un viaje tendemos a conservar los mejores momentos, recordamos unas cuantas anécdotas, y guardamos con especial nostalgia dos o tres fotografías. Y la experiencia, que es lo que cuenta, no nos la quita nadie. Cierto es que en ocasiones hay que hacer un esfuerzo por ubicar el viaje temporalmente. ¿Cuándo fuimos a tal o cual viaje? Y si por suerte uno ha viajado mucho en su vida, este será un detalle no tan fácil de determinar.

Si eres viajero y te gustan las cosas sencillas, Mark O’Travel es tu aplicación. Se trata de una sencilla app para registrar nuestras visitas por el mundo, las que hemos hecho y las que haremos en algún momento de nuestra vida. De ella me gusta precisamente su simplicidad. Su única función es la mantener una lista de viajes y mostrar gráficamente en un mapa del mundo los lugares visitados y aquellos países que están todavía en nuestra lista de deseos. Os cuento algunas de las funciones de la aplicación. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…

Mis apps de productividad (#1)

El inicio de curso siempre es un buen momento para hacer una revisión de las aplicaciones instaladas en mis dispositivos (smartphone, tablet, ordenadores). Una a una, me he preguntado con honestidad si realmente las utilizo, en cuyo caso las he mantenido. Cuando la respuesta ha sido negativa, no he dudado en fulminarlas sin piedad.

En este proceso de limpieza y organización de aplicaciones también he puesto en cuestión cuántas de ellas son realmente herramientas de productividad, cuáles aportan alguna mejora a nivel de eficiencia o eficacia. Y lo cierto es que son más de las que yo pensaba inicialmente. ¿En qué me ayuda realmente esta app? ¿Me hace ahorrar algo de tiempo? ¿Mejora mi trabajo en algo? ¿Tiene alguna función que no pueda ser reemplazada por otra app o incluso por un papel y un bolígrafo?

La idea inicial era hacer un listado básico de todas y cada una de las apps de productividad que utilizo, pero finalmente me he empeñado en comentar brevemente cada una de ellas y razonar por qué las considero herramientas de productividad o de organización personal. Así que voy a necesitar al menos un par de posts en este blog para compartir el listado completo. Toda la información en un único artículo sería excesivo. Además, no entro a detallar a fondo cada aplicación, porque cada una de ellas bien merece en este blog un artículo en exclusiva. De momento, vamos con la primera parte de la colección de apps.

1. Things para gestión de tareas

El equipo de Cultured Code mima su aplicación de administración de tareas en cada actualización. Quizá no sea la app perfecta para implementar métodos como GTD, pero desde luego está muy cerca. El inconveniente es que solo está disponible para sistemas Apple. Yo la utilizo desde hace años en iOS, macOS y watchOS, con todas las ventajas de la sincronización de datos entre apps y dispositivos. A medida que vaya avanzando con la serie de artículos sobre GTD que llevo publicando algún tiempo, Things tendrá su momento cuando hablemos de herramientas informáticas concretas para la gestión de tareas.

¿Porque Things es una herramienta de productividad? Porque soy más eficaz con una gestión digital de las tareas. Por su diseño y funcionalidad, ahorro tiempo gestionando las «listas de cosas que hacer» y además me permite implementar GTD a un nivel bastante razonable (no como yo quisiera).

Thingsculturedcode.com/things | Things 3 en App Store Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…