GTD: subirse a la tabla por primera vez

En realidad, la metodología GTD® es sencilla. Es cierto que David Allen, quien ideó el método, dedicó un libro entero a explicar su funcionamiento. Podríamos pensar por ello que se trata de un complejo y sofisticado método de organización personal con decenas o cientos de pasos. Nada más lejos de la realidad. GTD® tiene algunos entresijos y otras particularidades, y David Allen ha necesitado varias páginas para presentarlos y justificarlos de forma ordenada y didáctica.

GTD® es sencillo pero implica cambios importantes, especialmente en el modo de entender y definir el trabajo, las tareas, los proyectos, etc. Es un método para la organización personal que, como no podría ser de otro modo, requiere de mucha organización y disciplina. De vez en cuando tenemos noticias de algún entusiasta de GTD® que se ha caído de la tabla. Marta, con 10 años de experiencia en GTD, se cayó. Todos nos hemos caído alguna vez y probablemente volvamos a caernos de nuevo. Hay que aprender a caer, y David Sánchez lo explica en Control y perspectiva. «Caerse de la tabla forma parte del juego», como decía Jordi Fortuny en Anatomía de una caída de la tabla en GTD®. El objetivo es caerse cada vez con menos frecuencia.

Entender GTD® es fácil, pero empezar a aplicar el método puede entrañar cierta dificultad. En primer lugar es necesario aprender algunos conceptos para poder moldear de un modo diferente la lista de cosas que hacer que aparecen en los distintos ámbitos en los que tenemos algún tipo de responsabilidad, tanto personal como profesional. Es importante saber que cuando empezamos con GTD® introducimos un nuevo método y no una herramienta especial que nos hace más eficaces en nuestra particular forma de organizar las cosas. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…