Cinco engranajes simples para una maquinaria GTD efectiva

En el fondo, GTD es un sistema bastante lógico y sensato. No diré aquello de «se me podría haber ocurrido a mí», pero sorprende del método que la idea en general y en particular los procesos de los que consta, no destacan precisamente por su sofisticación. Más bien todo lo contrario: es su sencillez la que dota al método de potencia (y popularidad). Menos es más.

De hecho, David Allen ya advierte en las primeras páginas de su libro que es muy posible que ya estemos llevando a cabo de forma similar algunos de los procesos del método de organización Getting Things Done. No son los distintos engranajes del método por separado sino la maquinaria al completo la que hace de GTD un sistema de organización tan efectivo. Y no olvidemos que el objetivo no es otro que lograr trabajar de forma productiva y relajada.

Pensemos en cualquier escenario habitual cuando llegan a nuestro flujo de trabajo «cosas que hacer». Nos encontraríamos en situaciones muy parecidas a las que se describen a continuación. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…

4 ideas de productividad en 2019

Con el Año Nuevo bien reposado quiero compartir algunas ideas de productividad y organización para este 2019. Nada de listas de propósitos que no cumpliré, sino más bien algunas propuestas de mejora personal, y que si no cumplo, nadie saldrá dañado.

Y es que los propósitos de Año Nuevo los carga el diablo, especialmente si los hacemos precisamente en vísperas de cambio de año. Son fechas en las que nos gana el optimismo y el deseo de empezar nuevos proyectos. Días en los que bajamos la guardia y dejamos que nos venzan las emociones. Como se suele decir, nos venimos un poquito arriba, apostando fuerte y con la ilusión puesta en grandes objetivos que muy probablemente no cumpliremos.

Así que, con el 3% del año completado y ya con los pies en la tierra, he elaborado una lista de cuatro ideas (que no propósitos) de productividad y organización personal. En particular se trata de mejoras relacionadas con la comunicación, con la organización, con el tiempo y con la toma de decisiones. 

1. Comunicación

¿Qué porcentaje de nuestro tiempo de trabajo dedicamos a comunicar cosas y formalizar otras con formato de reunión o mediante el intercambio de mensajes? Saca las cuentas y verás. Hablo del correo electrónico, mensajería instantánea y otros servicios de comunicación, especialmente los digitales. También hablo de reuniones y conversaciones. Todos sabemos que ni unas ni otras son todo lo productivas que deberían ser. La buena noticia es que, en cuestiones de comunicación, siempre hay mejora posible, que suele pasar por limitar su uso, filtrar la comunicación que entra en el flujo de trabajo y ser más eficaz en la gestión de la información que llega por cualquiera de los canales. Basta con lograr que la comunicación suponga un porcentaje mínimo del trabajo. Una primera buena idea para este año pasa por minimizar en la medida de lo posible el tiempo de comunicación completamente prescindible. ¡Menos comunicar y más hacer! Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…

Organízate con eficacia: reflexiones sobre el primer capítulo

La primera parte del libro «Organízate con eficacia» está dedicada al «arte de organizarse con eficacia». Este es precisamente el título que encabeza los tres primeros capítulos del texto. Y en el primero de ellos, David Allen nos presenta «una nueva práctica para una nueva realidad». Se trata de una introducción al método, una justificación de la necesidad de contar con un sistema de organización, GTD®, que desarrolla en profundidad a lo largo de doce capítulos más.

Getting Things Done® plantea una solución al eterno problema de encontrar la fórmula para organizarnos correctamente, un método que nos permita tener todas nuestras tareas bajo control y además nos deje disfrutar del resto de actividades sin llevar siempre encima el peso del trabajo. Las primeras páginas del libro recorren esta idea y a medida que he ido (re)leyendo el primer capítulo, he aprovechado para tomar algunas notas que finalmente se han transformado en seis posts que he ido publicando periódicamente en este mismo blog. Finalizado el capítulo, es el momento de reunirlos todos a modo de resumen antes de abordar el segundo capítulo, dedicado a la administración del flujo de trabajo.

Pon un método de organización en tu vida

Siempre hay cosas que hacer. Es inevitable. Sean obligaciones profesionales o personales, a diario nos enfrentamos a algún tipo de lista de tareas o algo similar. Hacer la compra, preparar una presentación, organizar un viaje, gestionar un proyecto, etc. Para lograr un poco de orden algunos utilizamos un registro en el que anotar esas tareas, que aparecen en distintos momentos del día y en diferentes ámbitos de responsabilidad (laboral, familiar, educativo, etc.). Otras personas aseguran confiar en su memoria para recordar todo aquello que deben hacer. En cualquier caso, por simple que sea, todos seguimos algún sistema de organización. No seguir un método no es una opción.

Leer el artículo completoPon un método de organización en tu vida (GTD #1)

Ser productivo y vivir sin estrés: Getting Things Done de David Allen

Todos terminamos de trabajar en algún momento del día y somos conscientes de que muchas tareas y proyectos se quedan a medias, sencillamente porque para completarlos son necesarios varios días o meses de trabajo. Dividir el trabajo en partes es algo natural. El problema surge cuando tras una jornada de trabajo no conseguimos desconectar de las tareas porque nuestro cerebro sabe que hay cosas por terminar, que además no tenemos del todo controladas, o hay cosas que podemos olvidar porque no las hemos anotado. Obviamente, todos tenemos entre nuestros objetivos el de ser productivos en nuestro trabajo, pero también queremos vivir sin estrés, sin sentirnos constantemente perseguidos por las tareas pendientes de hacer. Ambas cosas son posibles con GTD®. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…