Las notificaciones en tu smartphone: una relación de amor/odio

¿Cuánto tiempo dirías que utilizas tu smartphone cada día? Si formulamos esta pregunta a cualquier persona, probablemente necesitará unos segundos para responder y hará una estimación de la que no estará demasiado seguro. No es precisamente una cuestión de fácil respuesta. De hecho, para sorpresa de muchos, la estimación suele estar por debajo del tiempo real de uso del terminal; aproximadamente la mitad.

Es decir, que usamos nuestro smartphone el doble de tiempo del que creemos (o admitimos). Al menos eso concluyó un estudio de PLOS ONE de 2015 bajo el título «Beyond Self-Report: Tools to Compare Estimated and Real-World Smartphone Use». Durante dos semanas, cada uno de los 23 participantes del experimento (de entre 18 y 33 años), había utilizado su smartphone 5 horas al día de media, con un total de 85 interacciones. Y en esto último punto parece estar el quid de la cuestión. Olvidamos tener en consideración la suma de los breves pero también frecuentes tiempos de uso de nuestro smartphone, a veces de apenas unos segundos.

De lo que no hay duda es que gran parte de las interacciones cortas con el smartphone se deben a las notificaciones. Normalmente consultamos el móvil porque una alerta visual, sonora o vibrante capta nuestra atención y nos avisa de una actualización en nuestras redes sociales, de la recepción de un nuevo correo electrónico o de la entrada de una llamada telefónica, entre otras decenas de posibilidades. Aunque también es cierto que a veces no nos hacen falta ni avisos ni alertas para permanecer pegados a nuestro smartphone durante todo el día (por lo que observo, debo decir, que algunos con un grado de adicción preocupante).

NotificaciónEl tema de las notificaciones también es digno de estudio. Encontramos perfiles de usuario distintos atendiendo al modo en que configuran los avisos en sus móviles. Unos tiene preferencia por activar sistemáticamente las notificaciones en todas y cada una de las aplicaciones instaladas en su smartphone. Avisos, por cierto, que en muchos casos acaban ignorados; incluidos los compromisos importantes, perdidos en una pila infinita de notificaciones pendientes de revisar. En el lado contrario están aquellos usuarios que hacen un uso minimalista de su smartphone, no solo por la desactivación también sistemática de cualquier tipo de notificación, sino por la reducida colección de aplicaciones instaladas en sus terminales. Entre uno y otros, supongo que estamos los que tratamos de hacer (y no siempre conseguimos) un uso práctico y funcional del smartphone y sus notificaciones, que nos acompañan a todas partes.

Las posibilidades de personalización de las notificaciones dependerá del modelo de dispositivo y sistema operativo que haya instalado en él. Por tanto, detallar aquí formas de configuración de los avisos puede no ser de utilidad para todos. Los que sí puede servir son tres reglas básicas para hacer de las notificaciones una función útil en nuestro smartphone:

Sé honesto y decide qué notificaciones son esenciales

PreguntaEn primer lugar, sé honesto y pregúntate: ¿qué aplicaciones tienen información esencial de la que me conviene ser notificado y además debo atender? Por ejemplo, ponemos una alerta en la aplicación de despertador de nuestro móvil porque tenemos un (gran) interés en no quedarnos dormidos para ir al trabajo o a clase. ¿Tiene una notificación de actualización en una red social como Facebook o Instagram la misma importancia o prioridad? Salvo que trabajes como community manager o en un puesto similar, la respuesta en general es un rotundo «no». Lo mismo ocurre con las aplicaciones de e-mail: ¿realmente quieres recibir un sábado por la noche o en cualquier otro momento de descanso una alerta de un mensaje de correo electrónico con asuntos de trabajo? De hecho, ¿qué hace la cuenta de e-mail de tu empresa en tu smartphone de uso personal…? Tu jefe nunca enviará una urgencia (o no debería hacerlo) por correo electrónico. Haz limpieza en tu móvil y elimina esas cuentas. Tú ganarás tranquilidad y concentración, y tu móvil, algo de espacio libre.

Organiza y prioriza tus conversaciones

whatsapp_notifEn segundo lugar, organiza y prioriza tus conversaciones. Si tienes la opción, utiliza diferentes canales de comunicación. La mensajería instantánea es posiblemente uno de los motivos principales de las distracciones diarias. Las continuas interrupciones se deben en gran medida a la recepción de mensajes instantáneos, personales y sobre todo de grupos de conversación. Prioriza y habilita las notificaciones solo para los contactos o grupos de conversación muy importantes (si es que existe tal urgencia). Y si la aplicación no permite personalizar qué personas o grupos silenciar, opta por utilizar diferentes aplicaciones para cada propósito: diversifica. En una aplicación, pueden estar las conversaciones del trabajo o de consulta obligada. En otra aplicación, el resto de mensajes (y recuerda que siempre puedes bloquear a los contactos insistentes que acaban encontrándote en el canal que saben que sí atiendes con mayor frecuencia). Tú decides como organizas la recepción de mensajes en tu móvil, y el catálogo de aplicaciones de mensajería instantánea es bastante amplio como para repartir y organizar tus conversaciones: WhatsApp, Telegram, Facebook Messenger, Skype, Wire, etc.

Atiende conscientemente las notificaciones importantes

AlertaEn general, minimiza cuanto puedas el número de notificaciones en tu smartphone, sobre todo para que los avisos realmente importantes que lance tu dispositivo no pasen desapercibidos. Así que, en tercer y último lugar, atiende conscientemente las notificaciones que recibas, porque si has hecho una buena selección, contendrán información de interés. No obstante, comprueba uno a uno cada aviso que recibas, para evaluar si tiene un valor real y práctico. Quizá tengas una aplicación para el seguimiento del cumplimiento de hábitos, al estilo Coach.me, cuyas notificaciones conviene no obviar. O posiblemente utilices un sistema de recordatorios que no puedes pasar por alto. También puede saltar un aviso en tu calendario sobre un evento próximo. Todas estas notificaciones tienen una utilidad clara, que es la de avisar en el momento más conveniente, que además tú has establecido. Valora si el resto de notificaciones en tu smartphone tienen esta cualidad. Si no es así, deshabilítalas sin compasión.

La eficacia de trabajo aumenta de acuerdo a la progresión geométrica si no hay interrupciones

Estudio PLOS ONE | «Beyond Self-Report: Tools to Compare Estimated and Real-World Smartphone Use» (vía Xataka Móvil)
Frase | «La eficacia del trabajo…» de André Maurois
Fotografía | «iOS7 Homescreen blurred (DSC_0719» de Jan Persiel en Flickr

24 excusas para comprar un smartwatch: algunos motivos razonables y otras justificaciones baratas

Los principales fabricantes de tecnología nos intentan seducir cada año con nuevos productos. La oferta parece infinita y en ocasiones cuesta decidir. Sin embargo todos tenemos claro cuáles son los productos estrella que diseñan las empresas más punteras. Primero fue el ordenador, luego el smartphone y, desde no hace mucho tiempo, el reloj inteligente (smartwatch, en inglés y prácticamente ya en todos los idiomas) se ha ido introduciendo en la vida cotidiana de muchas personas. Sony, Samsung, LG, Huawei y Apple son probablemente las compañías que más han trabajado en este sentido.

«¿Me compro un smartwatch?» O, «¿necesito un smartwatch?» Las dos son preguntas recurrentes en los usuarios, tecnófilos o no, que se han planteado en alguna ocasión la compra de un reloj inteligente. Sobre todo la segunda cuestión, sobre la necesidad (si es que existe alguna) o no de adquirir un smartwatch.

¿Qué tipo de consumidor eres?

Smartwatch QuestionEl comprador compulsivo, el fan incondicional de la marca y el geek confeso comprarán el smartwatch sin más reflexión que un simple «lo quiero» y sin largas meditaciones sobre los beneficios (o incluso desventajas) de incorporar un gadget más a su colección. El consumidor prudente y sensato necesitará al menos justificar su compra argumentando alguna necesidad que su smartphone actualmente no consigue cubrir. Este artículo está escrito para el segundo perfil de comprador, más reflexivo e inseguro, y que se pregunta constantemente: «¿qué puedo hacer con un reloj inteligente que no puedo hacer con mi teléfono móvil?».

Podría hablar del smartwatch en general, pero compartir experiencias ajenas no tiene mucho sentido. Lo más honesto es que comente el caso particular de Apple Watch, que al fin y al cabo es el que he tenido pegado a mi muñeca en los últimos meses. Siempre será mejor comentar las funciones y aplicaciones que he podido probar a diario. Sin embargo, estoy seguro de que otros modelos de smartwatch disponen de la gran mayoría de funciones del reloj inteligente de Apple.

Los consumidores más reflexivos necesitamos contar siempre con alguna justificación razonable para renovar un equipo informático o adquirir un nuevo gadget. Pero no nos engañemos: en muchos casos no dejan de ser excusas bien elaboradas. Nuestras vidas pueden seguir sin la última versión de nuestra marca favorita de teléfono móvil; ni qué decir tiene, sin un smartwatch en la muñeca. De hecho, podemos hacer vida normal sin un móvil en el bolsillo… ¿O no…? Debates aparte, lo que está claro es que muchas necesidades son de invención propia.

Menos tiempo de uso del smartphone es un buen motivo

Haya sido la compra por motivos razonables o por una justificación barata, un nuevo dispositivo en nuestra muñeca con la etiqueta de «inteligente» debe ofrecer algo nuevo (y bueno). Y en este punto no nos engañan. Si tuviera que resumir (mucho) las ventajas del uso del Apple Watch, estas serían básicamente tres: comodidad en muchos contextos, funciones exclusivas desde el reloj y menos tiempo de uso del móvil.

Apple Watch WhatsAppHay muchas situaciones en las que resulta más cómodo y práctico consultar determinada información en el reloj con un simple giro de muñeca que hacer el gesto de sacar el móvil para obtener el mismo resultado. Por otro lado, hay funciones exclusivas del reloj, que nunca podremos hacer con el smartphone. Y estas pueden ser un punto decisivo en el momento de adquirir un smartwatch. Finalmente, la experiencia personal más inesperada ha sido un menor uso del smartphone (y que he podido comprobar con la aplicación Moment, que cuenta horas y minutos de uso activo del teléfono). En mi caso particular, el uso principal es la recepción y lectura de las notificaciones y no tanto la interacción con las aplicaciones mediante introducción de datos. Cuando llega una notificación, por ejemplo un mensaje de WhatsApp, procedo a su lectura y el gesto queda solo en eso. La misma consulta desde el smartphone trae consigo la tentación de abrir otras notificaciones, perderse entre aplicaciones y posiblemente olvidar el motivo principal de tener el móvil en nuestra mano en ese mismo instante.

Los enemigos de las interrupciones constantes siempre podemos gestionar las notificaciones o simplemente poner el reloj en modo «no molestar», en silencio o en modo avión, al igual que hacemos con nuestro smartphone en momentos de desconexión.

Las 23+1 excusas

Si estás pensando comprar un Apple Watch, aquí tienes algunas excusas para hacerlo. Muchos puntos serán motivos de peso, otros serán justificaciones baratas y algunos cuentan ventajas inesperadas que harán decidirte.

Con un Apple Watch puedes:

  1. Pasar las diapositivas de tu presentación de Keynote o PowerPoint.
  2. Encontrar tu smartphone cuando no hay forma de dar con él en casa o en el trabajo. Desde el reloj puedes lanzar una alarma sonora para localizar tu móvil allí donde lo dejaste la última vez.
  3. Programar fácilmente una cuenta atrás con tu voz. Muy práctico en la cocina.
  4. Consultar la previsión meteorológica en tiempo real.
  5. Consultar rápidamente tu lista de tareas para hoy. Echar un vistazo a los temas pendientes nunca fue tan fácil. Yo utilizo Things.
  6. Tener la lista de la compra siempre a mano. Aunque hay aplicaciones diseñadas para ello, una lista de elementos en OneNote hace exactamente la misma función.
  7. Recibir un aviso de tu próxima cita. Y es que todos los eventos del iPhone se pueden sincronizar con el reloj.
  8. Leer tus mensajes instantáneos de WhatsApp, Telegram y otras aplicaciones de mensajería. También puedes responder rápidamente con una serie de mensajes predeterminados o incluso por voz, que el reloj reconocerá y transcribirá.
  9. Apple Watch Llamada EntranteDecidir si aceptas una llamada de teléfono o no, simplemente viéndolo en tu muñeca. En más de una ocasión evitarás sacar el móvil de donde esté. También puedes aceptar la llamada en el reloj y hablar desde él.
  10. Monitorizar el sueño, con más o menos detalle, con diferentes aplicaciones de salud.
  11. Registrar el tiempo que inviertes en distintas tareas con un simple gesto. Una opción interesante es Timely.
  12. Registrar tu actividad física: contar los pasos que das al día, calcular la distancia total recorrida, saber el número de horas que estás de pie al día o las calorías que has quemado.
  13. Medir tu frecuencia cardiaca. Una de esas funciones exclusivas del reloj que no puedes tener en tu smartphone.
  14. Disponer de un mando a distancia para tu Apple TV o incluso directamente con algunas SmartTV.
  15. Estar informado en tiempo real con titulares de noticias. Muchos medios digitales que ofrecen aplicación para smartphone, también ofrecen una app para instalar en tu reloj.
  16. Saber dónde estás sin tener que sacar el teléfono del bolsillo.
  17. Reconocer esa canción que está sonando y que tanto te gusta. Shazam tiene su versión para Apple Watch también.
  18. Consultar tus bandejas de entrada de correo electrónico y mensajes en general.
  19. Tomar notas rápidamente con Evernote, OneNote, DayOne o tu aplicación favorita.
  20. Obtener recomendaciones de lugares que visitar, hoteles donde alojarse y restaurantes donde comer, con sus respectivas valoraciones. TripAdvisor no podía faltar en tu reloj.
  21. Traducir frases de un idioma a otro mediante voz con Microsoft Translator. Dices la frase, el reloj la escucha, la escriba y la traduce. Así de sencillo.
  22. Consultar la información de tus vuelos. Muchas compañías aéreas ofrecen ya aplicaciones para Apple Watch que permiten consultar los detalles del vuelo, hora y puerta de embarque, etc.
  23. Escuchar música en el iPhone o sincronizar una lista de reproducción para disfrutar de la música en el Apple Watch sin el iPhone.
  24. Consultar la hora. Increíble, ¿verdad?

No hay que olvidar que en el caso particular del Apple Watch, se trata de un dispositivo dependiente del iPhone. El reloj se comunica con él continuamente para ofrecer casi toda su funcionalidad.

Fotografía | «Apple Watch» de Jon Chan en Flickr

Mensajería instantánea que nos atonta

WhatsApp, Telegram, Facebook Messenger o Line. Ponedle el nombre que queráis. Las aplicaciones de mensajería instantánea forman ya parte de nuestras vidas; tanto que cuesta creer que un simple programa instalado en un teléfono móvil haya logrado cambiar nuestros hábitos diarios. Si nos observáramos a nosotros mismos desde el pasado, probablemente sentiríamos vergüenza ajena viendo nuestra forma de actuar con un móvil en la manos. Se dan las situaciones más disparatadas que podamos llegar a imaginar. Para muestra el popular corto sobre el dichoso «doble check» de WhatsApp. Pero pondré algunos más ejemplos de situaciones absurdas que también resultaran familiares a muchos.

Tenemos una cita y avisamos con un mensaje que estamos llegando, cuando apenas quedan unos segundos para llegar a nuestro destino. Enfados en una conversación de grupo por el simple hecho de abandonarlo. Indignación porque alguien no ha leído nuestro mensaje (locura desatada con el «doble check», y no digamos con el de color azul). O una cena de amigos, «hablamos» a través del móvil con la persona que tenemos en frente, para ocultar la conversación a otra persona con la que también compartimos mesa. Desafortunados malentendidos. Eternas conversaciones (algunas discusiones) online. A veces creo que olvidamos que nuestro móvil también hace llamadas de voz…

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No soy ni escéptico ni tecnófobo. Sé reconocer las ventajas de estas nuevas formas de comunicación. Sin embargo, el asunto de los mensajes instantáneos se nos ha ido un poco de las manos; y en esta batalla del usuario contra la aplicación, hemos perdido claramente y de una forma lamentable, por cierto. La guerra, sin embargo, no está perdida.

WhatsAppTenemos la sensación de gestionar o aprovechar mejor el tiempo por el hecho de poder enviar y recibir mensajes en cualquier momento y lugar. Pretendemos solucionar nuevos problemas, nuevas tareas imprevistas que invaden nuestro móvil en forma de mensajes. Y nos empeñamos en hacerlo de inmediato, a medida que van llegando. Es cierto que a veces conseguimos apagar unos cuantos fuegos, pero lo que probablemente no habíamos previsto es que otros nuevos asuntos iban a aparecer. Un nuevo fuego. Todo por el simple gesto de atender un mensaje cuando alguien lo exige, y no cuando realmente podemos. Y así el incendio está garantizado.

De algún modo la mensajería instantánea nos está atontando. Con ella hemos perdido capacidad de organización. ¡Clin, clin! Los sonidos de notificación de nuevo mensaje nos interrumpen constantemente; incluso cuando la alerta suena en el móvil de quien tenemos al lado. Es el colmo. Pero no señalemos a la tecnología. En este sinsentido, solo el usuario es el culpable. Nadie nos obligó a comprar un smartphone, y menos a instalar un programa como WhatsApp en él. Si hacemos algo de autocrítica, reconoceremos que no siempre dejamos respetar nuestro espacio ni nuestro tiempo. Y eso, no es bueno. Sigue leyendo. El artículo no termina aquí…